¿Qué hacer en Concepción?

05/24/2024

Autor : Al Compás de Antioquia
¿Qué hacer ?

El punto para iniciar la visita debe ser El Balcón del Café, ubicado en el segundo piso de una casona de más de 250 años desde donde nos revela una vista privilegiada del Parque y la panorámica de las montañas circundantes. Aquí vale la pena disfrutar sin prisa un café cosechado en el propio municipio y la especialidad de la casa: “Concepción de Café”, helado de café, almendras y salsa de chocolate. Dentro del mismo espacio encontramos La Ventana Artesanal, donde se comercializan productos hechos en el municipio como los chocolates rellenos de lulo o guayaba y las mermeladas, de los mismos sabores, que producen las mujeres de la organización Mayelú, al igual que los bolsos, individuales, y carteras bordadas por los integrantes del Grupo de Artes Plásticas.

Otra parada obligada es la Casa de la Cultura, también nombrada en honor al General Córdova, pues es allí donde nació y vivió sus primeros años. A su entrada un bello mural del Maestro Salvador Arango relata la Batalla de Ayacucho y celebra los 200 años de nacimiento del prócer.

Por supuesto, la visita no estaría completa sin la subida al Alto de la Virgen que, si bien exige un esfuerzo físico para alcanzarse, recompensa con una maravillosa vista del casco urbano.

Fuera del casco urbano, hay un plan quizás no tan conocido. Aunque hay que madrugar, vale toda la pena. Es un paseo a la Finca El Morro, subiendo hasta allí a lomo de mula por un camino de herradura. Allí se disfruta de un delicioso desayuno campesino mientras se contempla el amanecer en el horizonte. En la finca podemos interactuar con cabras, conejos y vacas, y conocer un poco sobre la forma en que se cultivan los productos agroecológicos. Al regreso, de nuevo a lomo de mula, encontramos varios charcos donde refrescarnos.

Si de agua hablamos, no podemos más que decir que Concepción es un manantial, y el baño en sus innumerables fuentes, una actividad arraigada en la vida de sus habitantes. Lugares como el Charco los Payasos y El Aguacate y la Cascada Matasano son conocidos por todos. A la hora del paseo de charco, un infaltable es el fiambre: juntanza de papa, arroz, chicharrón, carne, huevo, tajada de maduro y chorizo en hoja de plátano o bijao, aquí es muy popular y es posible mandarlo a hacer por encargo.

También conectado con el agua y la naturaleza está Rancho Luna, una finca ecoturística cuyo concepto de alojamiento es el camping, y sus espacios están construidos en guadua y bambú. A ambos lados del terreno bajan cascadas a las que es posible acceder por caminos cuidadosamente elaborados y que de noche se iluminan para crear un ambiente íntimo y acogedor, momento ideal para disfrutar del mejor canelazo del oriente antioqueño.

Eco Finca Athakai («la energía del ahora»), cuyo propietario, Luca, es un italiano que se enamoró de Concepción y decidió quedarse a vivir aquí, ofrece su hospitalidad y deliciosas preparaciones culinarias a sus huéspedes. Al pie de la finca corre el Río Concepción, por lo que es otro lugar óptimo para un buen chapuzón.

Por su parte, la Finca Hotel Los Abuelos es un alojamiento en un lugar mágico en medio de la naturaleza, también rodeado de fuentes de agua y coloreado por variedad de flores.

Además de las ya mencionadas opciones de alojamiento, está el Hotel Doña Pascuala, hospedaje colonial nombrado en honor a Pascuala Muñoz Castrillón, madre de José María Córdova y su hermano Salvador, ubicado sobre la calle que es considerada la más bonita y pintoresca del municipio, la Eloy Alfaro.

Para desayunar y almorzar, El Ranchito. La cocina es tradicional y de sabor casero, y se disfruta mientras los ojos recorren curiosos el mobiliario de esta antigua casona rústica y luminosa que conserva su arquitectura original, decorada en su mayoría con elementos que remiten a la idiosincrasia arriera y agrícola. Es además uno de los sitios donde todavía puede conseguirse la gelatina de pata de vaca, tan famosa en el municipio, o las panelitas de arequipe, maravillosas opciones para el postre.  

También para el postre o, en cualquier momento realmente, Sabe Artesanal, un pequeño y coqueto rincón con deliciosas preparaciones de café y panadería artesanal. Abre normalmente de jueves a domingo, pero vale la pena hacer que la visita coincida con ello.

Al caer la tarde, un lugar para departir y compartir es el Gran Salón Social. Esta fonda ha permanecido allí por más de 90 años y ha pasado de generación en generación rindiendo tributo a los tangos y la música clásica; sus paredes, repletas de cuadros y fotos, homenajean a diferentes íconos musicales.

También está El Farol Café-Bar, donde podemos disfrutar tanto de un buen postre como de una de las cervezas artesanales que se producen en el oriente antioqueño.

Para cenar, La Tienda es una buena alternativa con sus pizzas, hamburguesas y burritos, comida sencilla pero rica.

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